España se prepara para un Mundial ilusionante

La selección española aprovechó el último parón de selecciones antes del Mundial para afinar las armas y realizar pruebas con jugadores que podrían substituir a piezas importantes, ahora lesionadas o en mala forma, si no regresan a su mejor nivel para la cita veraniega, y esperando que no haya lesiones graves en el tramo final del curso de los clubes. Luis De la Fuente también está estos días deseando poder recuperar a piezas como Mikel Merino y Nico Williams, que podrían ser claves en los partidos de la Copa Mundial de fútbol de 2026.

La contundente victoria ante Serbia muestra a una España solvente, que ha evolucionado, crecido y madurado, y que puede contar con la figura de Rodri en el centro del campo. Además, confirma la enorme química de Mikel Oyarzábal como delantero centro de la selección española y, en particular, con su seleccionador actual, Luis De la Fuente, con el que parece rendir a las mil maravillas en todos los contextos, con unas cifras realizadoras de aúpa.

La selección española afrontaba este parón con la disputa de la Finalissima contra Argentina, lo que, además de luchar por un título, suponía un test de altura para calibrar el momento de los nuestros en comparación a los gigantes sudamericanos, algo que no se tiene la oportunidad de hacer a menudo. 

Con todo, la RFEF se movió bien pactando dos amistosos de cierto nivel en tiempo récord; el de Serbia, selección siempre peligrosa pese a no ir al Mundial, ya dio una idea del buen momento de España. Contra Egipto, cuarta en la reciente y polémica Copa de África y clasificada para el campeonato del mundo, se hicieron muchas pruebas y se experimentó lo que se puede esperar del choque ante Arabia Saudí en el Mundial, y también fue la última vez que se podía experimentar con un poco más de libertad, ya que los próximos amistosos, ya sí que sí, estarán muy focalizados en la Copa del Mundo, que entonces solo estará a unos pocos días.

España está en un momento dulce, también en la dinámica; parece que casi todo el que llega nuevo, suma. Lo vimos contra los balcánicos con un Víctor Muñoz que marcó y que difícilmente podría haber hecho más en menos tiempo. Parece difícil que el de Osasuna vaya a ir al Mundial, pero, cabe esperar una bonita pelea por las plazas disponibles para disputar el gran torneo del verano. 

Y es que De la Fuente esperará a Nico Williams, pero si su pubalgia sigue dando la lata se puede abrir un interesante abanico de posibilidades. El seleccionador también tiene decidido dar margen a Mikel Merino, uno de los centrocampistas más goleadores y versátiles, pero es posible que llegue muy justo después de su lesión. 

Caso aparte es Carvajal, que, si recupera cierto nivel, seguramente irá a Norteamérica con el equipo nacional, ya que el lateral derecho es una posición difícil en la actual selección española. Quizá la más complicada, de hecho. Llorente parece estar cumpliendo con creces, como en el Atlético, pero Pedro Porro no ha acabado de cuajar, y faltan alternativas fiables y de nivel. Curiosamente, en el lateral izquierdo sobran esas opciones (Cucurella, Grimaldo, Balde, Carreras, Álex Valle…).

Lamine Yamal parece que no tendrá problemas con su pubalgia y elementos talentosos y versátiles como Baena, Olmo y Fermín garantizan nivel y goles en la media punta, pero, si hay otra posición complicada, además del lateral derecho, en la actual selección española, esa es la de delantero centro; a Oyarzábal se le caen los goles con España, pero el estado de forma de Ferran Torres y Morata hacen dudar sobre su rotación y también impulsan a De la Fuente a rezar por que el de la Real Sociedad no se resfríe. Incluso Gonzalo García, que vuelve a no jugar mucho en el Madrid, puede ser una opción por su perfil y calidad, pero la punta de ataque puede dar dolores de cabeza al cuerpo técnico español en una competición como el Mundial